El Departamento del Tesoro de Estados Unidos pondrá término a su parte de un préstamo de 33.000 millones a General Motors si un juez no aprueba la venta de la compañía al Gobierno para el 10 de julio, dijo el miércoles un funcionario del Tesoro. Harry Wilson, funcionario de la dependencia y quien trabaja en la reestructuración de GM, afirmó en una audiencia judicial que el préstamo de bancarrota para GM concluye el 10 de julio y que el Gobierno no tiene intención de seguir financiando a la empresa después de esa fecha.  El Gobierno estadounidense está otorgando la mayor parte de la financiación. La negativa del Gobierno para aplazar el préstamo significa que GM enfrenta una fecha tope estricta para obtener la aprobación del tribunal de la venta de la mayor parte de sus activos a una empresa nueva en manos, principalmente, del Estado.  GM no puede sobrevivir por sí sola sin la ayuda del Gobierno. GM inició el martes una audiencia judicial para solicitar al juez a cargo de la bancarrota de la empresa que apruebe su venta. El testimonio de Wilson proseguía el miércoles por la mañana. La venta es el eje del plan de GM para reestructurarse.