El Gobierno de Barack Obama adjudicó 2.400 millones de dólares en subvenciones a las empresas que desarrollan la próxima generación de baterías y partes para autos, una decisión que dará un impulso a la tres grandes automotrices de Detroit (General Motors, Chrysler y Ford). Además, la medida allana el camino para que las automotrices asuman una posición de liderazgo en la creación de una industria nacional de autos eléctricos.