El operador eléctrico EDF podría comprar la filial gasística de Suez, Distrigaz, lo que facilitaría la fusión entre el grupo franco-belga Suez y GDF. De esta manera, Suez se desembarazaría de su filial gasística antes de la fusión y no después, como se preveía en el proyecto inicial, lo que tendría la ventaja de reducir la valoración de Suez frente a GDF y resolvería los problemas de competencia puestos de relieve por las autoridades europeas.