La menor pujanza de la actividad constructora en la economía española, especialmente en la construcción de vivienda, continuará en los próximos meses, según indica el Ministerio de Economía y Hacienda en el último 'Síntesis de Indicadores Económicos'.
El Departamento de Pedro Solbes señala que los indicadores más recientes de la construcción apuntan a una "intensificación de la tendencia de moderación" de la actividad constructora en la segunda mitad del año, como consecuencia, principalmente, del menor vigor del componente residencial. Así, el consumo aparente de cemento retrocedió en el tercer trimestre de 2007 por segundo trimestre consecutivo, situándose su tasa interanual en el -1,7%. De esta forma, los nueve primeros meses del año se saldaron con un ligero avance sobre el mismo periodo del año anterior del 0,8%, tasa inferior en casi ocho puntos a la registrada en el conjunto de 2006. Economía afirma que esta moderación se observa también en el precio de la vivienda, que durante el tercer trimestre registró un crecimiento "prácticamente nulo" (0,3%), aunque en tasa interanual se incrementó un 5,3%, lo que supone una desaceleración de cinco décimas en comparación con el segundo trimestre, prolongándose la senda de ralentización iniciada en 2004. Endurecimiento del crédito La tendencia, explica el ministerio, es "coherente" con la madurez del ciclo expansivo de la demanda residencial y con el "endurecimiento" de las condiciones de financiación del sector privado. Así, el tipo de interés aplicado por las entidades de crédito a los hogares para adquisición de vivienda se situaba en septiembre de este año en el 5,49%, frente al 4,52% de un año antes. Según Economía, la desaceleración de la construcción, junto con el "tono menos dinámico" del gasto en consumo de los hogares por la subida de los tipos de interés, está detrás de la tendencia de "suave desaceleración" de la economía española a lo largo de este año, dada la moderación de la demanda nacional, que se ha compensado sólo en parte por una "ligera mejora" en la contribución de la demanda externa al crecimiento. En cualquier caso, indica que el consumo privado continúa aún en tasas "robustas", y destaca, sobre todo, el menor peso relativo de la inversión en vivienda en favor de la inversión en bienes de equipo, que ha mantenido una "gran fortaleza" en el tercer trimestre, favorecida por el dinamismo de la actividad empresarial, la robustez de la demanda nacional y el favorable avance del empleo. El Departamento de Pedro Solbes señala que el componente "más dinámico" de la demanda nacional continúa siendo la formación bruta de capital fijo, si bien los indicadores relativos al tercer trimestre señalan una "ligera pérdida" de vigor motivada, principalmente, por la desaceleración de la inversión en construcción y en bienes de equipo. En materia de empleo, Economía destaca el "buen ritmo" de creación de nuevos puestos de trabajo, aunque "menos intenso" que en los trimestres precedentes, en línea con la desaceleración de la economía. Tipos estables Finalmente, en cuanto a las expectativas sobre los tipos de interés, el ministerio considera que, en el contexto de las tensiones de liquidez surgidas a raíz de la crisis hipotecaria en Estados Unidos, los tipos de interés interbancarios del área del euro han comenzado a flexionar a la baja en septiembre acentuando su descenso en octubre. En este sentido, afirma que las "incertidumbres" que rodean a la economía internacional han disipado, "casi en su totalidad", las expectativas de tipos de interés al alza que mantenían los agentes económicos del área del euro antes del verano, pese a que los riesgos de inflación que experimenta dicha área en los momentos actuales (frente a los riesgos de desaceleración económica) parecen haberse incrementado. En el caso español, la subida de tipos ha motivado una "huida" de los inversores hacia la deuda pública, que viene experimentando aumentos de demanda y, en consecuencia, sus rendimientos registran descensos, que son de mayor intensidad en los plazos cortos. Así, entre finales de junio y primeros días de noviembre, el rendimiento de la deuda pública a tres, cinco y diez años ha descendido 50, 47 y 34 puntos básicos, respectivamente.