La caída de la confianza mundial está impulsando el dólar pese a que las principales divisas siguen estancadas en los recientes rangos de negociación. Aunque las exportaciones chinas aumentaron casi un 46% el mes pasado y la producción industrial francesa repuntó con bastante fuerza en enero, los mercados parecen estar tomando como referencia la caída de los pedidos de maquinarias de Japón y el fuerte descenso de las exportaciones alemanas. El dólar sube a 90,20 yenes mientras que el euro cae a 1,3572 dólares y la libra retrocede a 1,4925.