Las divisas se encuentran en medio de la encrucijada política y económica del mundo. La supremacía del cruce euro-dólar ofrece riesgo y refugio a partes iguales, mientras que otras divisas, más exóticas y no tan tenidas en cuenta, ganan atractivo como protección en estos momentos tan turbulentos de mercado. Analizamos las divisas que mejores oportunidades presentan para el inversor más arriesgado o para el que busca salvaguardar su cartera.

Para poder ostentar el título de moneda refugio es necesario ofrecer seguridad, lo que tiene que ser respaldado por una economía, sociedad y política nacional estables. No es necesario que los países ofrezcan tipos de interés altos y, de hecho, las divisas refugios suelen tener tipos bastante bajos. Por ejemplo, éste es el caso de la divisa japonesa, el yen. El par dólar-yen ha estado funcionando perfectamente en estos últimos años como refugio dada la gran apreciación del yen. Últimamente “se está tomando un descanso y ha superado al alza la línea de tendencia de muy corto plazo. Después de un rebote no sería extraño si se produce algún pánico en los mercados que pueda ir a buscar la zona de 78.00 yenes”, indica Rubén Vilela, trader de First-Trader.com.

GRÁFICO DÓLAR-YEN:


Sin embargo, Miguel Ángel Rodríguez, analista asociado de XTB, comenta que “aunque la divisa nipona tiene un comportamiento similar al de una divisa refugio, no lo es tanto porque solo funciona para los propios residentes en Japón. Existen pocos capitales internacionales que inviertan en este país en los momentos de aversión al riesgo”. De hecho, “son los propios japoneses los que repatrían sus enormes inversiones en el exterior en esos momentos (como ocurre ahora) y fortalecen su propia divisa”.


Pero, si hay una moneda refugio por excelencia, ésa es el franco suizo. “La situación estratégica del país al que representa, su neutralidad política que le ha mantenido al margen de todas las grandes guerras, la solvencia y estabilidad de su economía y una ley bancaria que protege a ultranza al depositante han convertido a este país en el destino de los capitales que buscan seguridad”, justifica Miguel Ángel Rodríguez. De hecho, con la crisis de deuda europea y los rumores de posible desaparición de la moneda única, se ha visto una huída de capitales del euro al franco suizo. Sin embargo, ante la acogida de más inversores, el franco se apreció, afectando negativamente a sus exportaciones, por lo que el Banco Nacional de Suiza atacó comprando euros “con el objetivo de que la cotización contra su divisa no bajara de la cota de 1.20. Actualmente se está hablando de que podrán subirlo hasta 1.30”. Ante la sombra de una posible apreciación excesiva del franco, su capacidad de refugio está mermando. Técnicamente “está en el entorno de 1.20 y el rango que dibuja es muy lateral, siendo de gran soporte la zona de 1.1950 francos”, dice Vilela. Mientras que contra el dólar ha recuperado bastante desde la intervención del banco central suizo y tiene una importante resistencia en la zona de 0.95 dando algunas divergencias en muchos indicadores ha perdido una línea de tendencia alcista de corto plazo.

GRÁFICO EURO-FRANCO SUIZO:



GRÁFICO DÓLAR-FRANCO SUIZO
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Como hemos indicado antes, las economías más sólidas siempre nos ofrecen una elevada protección en cuanto al riesgo de divisa. Así, por ejemplo, en este momento las divisas que cuentan con una tendencia más fuerte, son “las divisas nórdicas, como la corona sueca y la corona noruega y las divisas australianas como el dólar neozelandés y el dólar australiano, así como el dólar canadiense”, indica Marc Ribes, analista independiente.

Sin embargo, la seguridad de estas divisas, en algunos casos, está reñida con la liquidez, pata de la que cojean estas monedas. Como indica Rodríguez, “para poder cumplir el rol de refugio las divisas tienen que poder absorber los inmensos flujo de entrada cuando se compran o de salida cuando se desinvierten. Divisas como la corona noruega, en donde la liquidez es mínima en comparación con otras como el euro, el dólar o el propio franco suizo, no han podido sostenerse ante compras masivas como las que ocurrieron tras la intervención del Banco Nacional de Suiza. Hubo un intento de compra en aquel momento de coronas noruegas pero -como vemos en el gráfico- el mercado de esta divisa no pudo soportar estas cantidades y se movió con una volatilidad tan alta que se desistió del intento llevando de nuevo a la corona noruega al punto de partida”.

GRÁFICO CORONA NORUEGA TRAS DEVALUACIÓN DEL FRANCO SUIZO:


Por tanto, volvemos al origen del riesgo y del refugio por excelencia en el mercado de divisas: el euro-dólar. Concretamente el dólar goza de la alta liquidez y capacidad de absorber operaciones de volúmenes muy altos y, además, en las últimas semanas estas características se han reforzado con los datos positivos de la economía estadounidense.

Apoyando esta idea, Luis Francisco Ruiz, analista de Estrategiasdeinversion.com, comenta que “el euro-dólar es el activo que mejor se están comportando de acuerdo a sus fundamentos. La economía en EEUU tiene mejores referencias macro que en Europa – política expansiva, no tienen déficit público y han tenido un dólar infravalorado durante un período largo de tiempo – por lo que el movimiento al que estamos asistiendo es una caída de dos figuras de 1.35-1.31 dólares. Además activa señales de venta en el indicador MACD. El par tiene más recorrido a la baja, actúa acorde a los criterios fundamentales por lo que “tendríamos posiciones cortas buscando los 1.2970 dólares y, por debajo, los 1.2622. El primer stop por encima de 1.3291 y si queremos dejar más margen al precio, en 1.3486 por encima del máximo anual”.

GRÁFICO EURO-DÓLAR: