La compañía alemana de ferrocarriles Deutsche Bahn ha logrado plantar cara a la crisis y en 2008 cerró su balance con un beneficio antes de impuestos e intereses (EBIT) de 2.480 millones de euros, lo que supuso un incremento del 4,8% con respecto a 2007. Según el balance anual presentado hoy por el presidente de la compañía, Hartmut Mehdorn, el volumen de negocios aumentó, incluidas distintas adquisiciones, el 6,8% hasta los 33.500 millones de euros.
El presidente destacó la evolución positiva que ha tomado la compañía desde 1999, año en que asumió la dirección, y citó como ejemplo que la facturación se haya duplicado desde entonces.

En 2008 se redujo la deuda neta en un 3,5% hasta 15.900 millones de euros.

Las inversiones brutas se incrementaron un 7% hasta 6.800 millones de euros.

"El buen resultado demuestra que estamos bien equipados para la crisis y que el modelo de gestión es el acertado", dijo Mehdorn, en la cuerda floja a causa del escándalo de espionaje a trabajadores de la compañía.

El número de pasajeros aumentó el 4,6% hasta los 1.900 millones, con incrementos tanto en los recorridos de larga distancia, como en los regionales y urbanos.