A partir de hoy, coincidiendo con la entrada en vigor de la tarifa de último recurso que será un 2% más cara que la actual, cualquier consumidor en España podrá elegir libremente quién le suministra electricidad, pues la liberalización del sector será una realidad. Desde hoy, la empresa distribuidora y la comercializadora ya no serán la misma y se espera que poco a poco aumente la competencia entre estas últimas compañías -las que facturan- que se deberían animar a bajar precios y hacer ofertas para captar clientes.