Poco a poco la tecnología ha ido facilitando, y lo que es más importante, optimizando labores desarrolladas por el ser humano. Como era de esperar, el mundo del trading no se ha quedado al margen de estas revoluciones informáticas. ¿Se imagina estar en la playa mientras un programa invierte por usted? Bienvenido al mundo de los sistemas de trading automáticos.
Trading algorítmico, trading sistemático, “recovery ratio”… quizá sean términos que le suenen a Blade Runner, incluso si está familiarizado con el mundo de la bolsa. Pero no tiene nada que ver con replicantes o con Matrix… en cambio tiene mucho que ver con la realidad del s.XXI.
 
Alexey de la Loma responsable de formación de CursosBolsa.com, CAIA, FRM, CMT, EFA afirma que en realidad los sistemas automáticos de trading no son más que “un conjunto de reglas que indican cuando comprar o cuando vender y que además lo hace de manera automática”. “Estos sistemas” –continúa- “están basados en series históricas en función de unos ratios por determinar.”“En realidad”, afirma “lo que existen son sistemas discrecionales (lo que podríamos asemejar a un trader tradicional) y sistemáticos (lo que podríamos denominar “automáticos”).
 
Este tipo de sistemas automáticos pueden estar basados en multitud de variables según las cuales operan en el mercado a tiempo real. Existen por tanto tantos traders automáticos como programadores/programas, lo que da una visión de la amplitud de tipos de programas que pueden operar en los mercados. “Lo más común es que el programa se base en el análisis técnico, pero también se puede basar el análisis fundamental”, afirma de la Loma.
 
El desarrollo de la operativa con sistemas sistemáticos está todavía en proceso de gestación en España. Si bien es cierto que empresas como MisterBorker o Visualchart ofrecen sus programas, la verdad es que, según de la Loma, “en España hay poco trader y mucho inversor tradicional”. Pero esto no es de extrañar. Como todo, para poder crear e incluso manipular estos programas automáticos, es necesaria la pertinente formación, una formación más bien compleja para el común de los mortales.
 
En el marco de la colaboración entre la Universidad Politécnica de Madrid y el MEFF, nació este año una competición en la que se pedía a los alumnos que diseñaran sus propios “autómatas” que invirtieran en bolsa durante 8 semanas una cantidad ficticia que ascendía a 1 millón de dólares, Robotraders. Los resultados de participación fueron según Eduardo López, organizador del evento y profesor de la UPM, “un éxito”, aunque los resultados de estos sistemas, si se me permite, los dejaremos en discretos.
 
El meritorio tercer puesto de este evento fue para José Robledano, licenciado en Infórmatica y actualmente estudiando Antropología Social y Cultural. El sistema diseñado por Robledano, funcionando en los meses de abril y mayo, no consiguió más que un 1,6% de rentabilidad total… y estamos hablando del tercer puesto.
 
Más importantes fueron las ganancias del vencedor del evento, Luis Villaseñor, estudiante de Telecomunicaciones en la UPM, quién con una rentabilidad del 65% y un programa basado en el análisis técnico (Bandas de Bolinger y media dinámica) se alzó con el primer puesto del evento.
 
Muchos de estos participantes no habían tenido contacto con la bolsa hasta este momento, el propio ganador afirma no haber sido seguidor de los mercados hasta el momento del concurso… pero la pregunta es relevante ¿en qué lugar quedan los sistemas sistemáticos frente a los sistemas discrecionales?
 
De la Loma afirma que “los sistemas muy buenos pueden obtener rentabilidades de hasta el 20%”, pero que lo normal radica entorno al 8% de beneficio. “Los extremos están ocupados por sistemas discrecionales… siempre hay traders muy buenos, lo que ofrecen los sistemáticos son buenas medias de rentabilidad, son más científicos.”
 
La fiabilidad se convierte en una variable muy a tener en cuenta a la hora de manipular los programas de trading automáticos. Pero no hay que confundir. Para explicarlo con un ejemplo: imagínese que le ofrecen un programa que gana en el 99% de las operaciones… a priori es un gran sistema. Alexey de la Loma advierte de que ese 99% de buenas operaciones puede incurrir en pérdidas si el 1% de operaciones fallidas es un buen batacazo. A los más avezados en bolsa esto les sonará más, “no importa cuantas veces ganes, sino cuanto ganes.”
 
Es importante por tanto crear sistemas que funcionen bien en todo tipo de ambientes, ya sean sendas bajistas, alcistas con mucha o poca volatilidad. Y aunque operen de manera automática es muy importante hacer un seguimiento del mercado que nos permita optimizar los programas ya creados para mejorar nuestra rentabilidad.
 
Y no. No parece probable crear un sistema de trading que siempre gane. Según los expertos consultados por Estrategias de Inversión, existen demasiadas variables como para que el programa aglutine todo lo necesario para siempre acabar la jornada en verde… y es que, al menos de momento, el ser humano sigue siendo la mano que mece la cuna.