El grupo automotor germano-estadounidense Daimler-Chrysler piensa abrir una nueva planta de camiones para la marca Mercedes Benz en Europa del este, para responder a la explosión de la demanda. Para construir una nueva planta que colme las capacidades previstas, es decir de alrededor de 15.000 unidades anuales, Mercedes se vería obligado de desembolsar una cifra de tres dígitos en millones de euros (100 millones de euros o más).