El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, reconoció hoy que el dato de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al último trimestre del año, que arrojó un incremento de más de 200.000 parados en los últimos compases del ejercicio, es un "dato malo", pero aseguró que "va certificando la tendencia de atenuación" del desempleo.
Corbacho argumentó que esta moderación responde a que el grueso del ajuste económico, "que en España se ha hecho directamente sobre las plantillas", se realizó "prácticamente" entre el final de 2008 y el primer semestre de 2009.

Con todo, Corbacho afirmó que esto no quiere decir que el deterioro del empleo esté llegando a su fin y avanzó que "todavía habrá ajustes de plantillas", entre otras cosas, porque aún hay expedientes de regulación de empleo (EREs) de suspensión que, cuando finalicen, podrían convertirse en nuevos recortes de puestos de trabajo si las empresas consideran que la medida coyuntural no ha sido suficiente.

"Nuestras previsiones son que la economía empezará a cambiar de signo, que dejará de estar en recesión en el primer semestre, y empezaremos a estar en una economía en crecimiento, aunque la recuperación del empleo será más lenta que el crecimiento de la economía", añadió.

Asimismo, el ministro de Trabajo precisó que "en la UE ya se acepta que probablemente en los próximos dos años la economía se habrá recuperado de una manera importante, pero que eso no se habrá traducido en una recuperación del 100% de los puestos de trabajo que se perdieron durante la crisis".

"No podemos calificar la EPA de positiva, pero va certificando esa tendencia de atenuación y por tanto de ir dejando esta crisis tan profunda atrás", sentenció en tono esperanzador.