Este año ha sido el año de los emergentes, de la renta fija – tanto pública como privada- y de las materias primas. 2010 cierra con máximos en este tipo de activos, da igual que hablemos de oro, plata e incluso de cobre. Un entorno de desconfianza económica y previsiones sobre inflación podrían hacer de este último metal una de las apuestas para 2011.
Lo vimos en años anteriores con el crudo, el oro, la plata...y ahora le toca el turno al cobre. Las materias primas han vivido un 2010 espectacular, marcando niveles máximos. ¿El último? El cobre este pasado lunes. Un metal que suma más del 20% en lo que va de año y que se vende por 8.973 dólares la tonelada. Pero ¿qué ha motivado la compra impulsiva por el metal? Sara Pérez Frutos, directora general de Dracon Partners EAFI admite que “es una materia más especulativa ligada al puro crecimiento económico. Siempre que desde China – o la mayoría de los países asiáticos- sigan manteniendo las tasas de crecimiento actuales seguirán demandando cobre, aunque simplemente sea para hacer cables de teléfono y de luz”. Desde Standard Chartered remitieron un informe en que advertían de que “el aumento de la producción no será suficiente para atenuar la demanda por el metal, que crecerá con la recuperación económica”.

Oferta versus demanda: las previsiones no cuadran

Este mismo mes, el segundo mayor operador de metales industriales del mundo, Trafigura Beheer BV consideraba que la oferta de cobre será inferior a la demanda por al menos los dos próximos años “con lo que los precios subirán hasta los 10.000 dólares/tonelada en el segundo trimestre de 2011”. Una revalorización que se producirá incluso antes de la intervención de los fondos cotizados en bolsa (ETF). Una entrada que “ocasionará un aumento de los precios, lo que a su vez influirá en la oferta y la demanda, sensibles a los mismos”, reconoce Simons Collins, jefe de metales refinados de Trafigura.

Y es ahí donde surgen las dudas ¿cuánto hay de real y cuánto de inversión (especulación) financiera? Desde X-Trade Brokers, Francisco López Ollé asegura que “es algo que va más allá de los propios fundamentales debido a la ausencia de alternativa y a la pérdida de nivel adquisitivo de las distintas monedas”. Fuentes consultadas por Estrategias de Inversión afirman que la crisis financiera ha puesto la volatilidad en prácticamente todos los activos, el cobre no es una excepción, aunque defienden que la revalorización de este metal es sólida pues se basa en una demanda firme y porque tiene una industria fuerte que ha respondido a la misma.

Un factor que puede seguir haciendo del cobre una inversión atractiva es el hecho de que haya sorpresas en la inflación. Desde Credit Suisse AM reconocen que “el posible repunte de los precios puede significar que las materias primas tengan un rendimiento superior al de acciones o bonos”. No está claro si la compra de bonos llevada a cabo por la Reserva Federal culminará en inflación o en deflación “pero lo que está claro es que en cuanto haya algo inesperado, será un argumento atractivo para las materias primas”.

Técnicamente, el cobre está experimentando desde 2009 “un fuerte movimiento alcista pero actualmente lo encontramos jugando con la zona de máximos históricos que marcó durante 2008, por lo que será muy importante ver la ruptura de los 430 dólares, algo que podría retroalimentar la fuerza alcista para buscar niveles de 500 dólares”, reconoce Alejandro Martín, subdirector en España de Hanseatic Brokerhouse. En la zona de 396 encontramos el soporte cortoplacista más cercano, reconoce.

Pero ¿cómo se puede comprar cobre?

Futuros, acciones de compañías extractoras, fondos, CFDs…son muchas las alternativas que se presentan para poder invertir en este metal precioso. La primera opción es hacerlo directamente a través de opciones y futuros sobre el precio de la commodity. Unas opciones que se negocian en los mercados organizados de materias primas (Chicago Mercantile Exchange CME o London Metal Exchange, LME). Una opción que tiene las mismas ventajas que las opciones sobre otros subyacentes: apalancamiento, posibilidad de ponerse cortos y elevada liquidez. Eso sí, los inconvenientes más importantes vienen del lado del conocimiento que hay que tener a la hora de invertir a través de estos instrumentos. Además, son mercados que no cotizan en euros con lo que el inversor tendrá que estar dispuesto a asumir riesgo divisa.

Si hablamos de fondos de inversión es posible encontrar fondos que sacan partido de la rentabilidad que ofrecen las compañías que extraen o procesan este metal. De tal manera que no sólo se centran en una materia prima y la tendencia del fondo dependerá en gran medida de la evolución del mercado de acciones en que coticen dichas compañías. En esta categoría BlackRock cuenta con el BGF World Gold. Cuenta con una rentabilidad anual superior al 45% y, aunque el grueso de la inversión va dirigida a empresas que extraen oro de todo el mundo,  puede invertir en acciones de metales preciosos, metales básicos y empresas relacionadas con la minería. Una buena revalorización en el año también la demuestra el fondo de Carmignac, el Carmignac Portfolio- Commodities, una inversión que busca la revalorización de los sectores de metales preciosos, industriales, energía y materias pirmas agrícolas.

En este sentido, los expertos abogan por comprar ETF (fondos cotizados) del cobre, que sí que existen, y que replican el comportamiento de la materia prima. El JJC ETF, el fondo cotizado del cobre a largo plazo y el DBB ETF son algunos ejemplos de esta inversión. En el caso de buscar una mayor diversificación, Lyxor cuenta en el mercado español con un fondo cotizado que invierte en materias primas, CRB Non Energy que replica al índice Reuters / Jefferies CRB Non Energy Commodities. . Un ETF que presenta una exposición cercana al 10% en el metal. Algo más global es el CRB, con una exposición algo superior al 6% en el metal precioso.

La forma más sencilla de especular, reconoce el subdirector en España de Hanseatic Brokerhouse “es mediante Contratos por Diferencia (CFD)debido al pequeño valor del contrato”. En el caso de este broker, “25 contratos de CFDS del cobre equivaldrían a un contrato de futuro”. El valor nominal de un contrato de CFDs sobre el cobre seria de tan sólo 4200 $ aproximadamente (unos 3200 €) "lo que permitiría a cualquier inversor privado poder invertir en esta materia prima tanto al alza como a la baja sin necesidad de poseer una gran fortuna y sin necesidad de hacer uso del apalancamiento financiero".

Como todo…tiene una doble cara

Seguro que a nadie se le escapa la gran cantidad de tiendas de ‘compro oro’ que se han abierto durante el año. El mercado negro también ataca a este metal rojizo ¿Saben cuántos metros de cobre se han robado en las ciuidades españolas? Sólo en Madrid las redadas se han saldado con el requisamiento de más de 155 toneladas de este metal. Sara Pérez Frutos reconoce que la demanda de los países asiáticos está siendo tan fuerte “que incluso está haciendo que sea más barato arrancar o robar el cobre en vez de pagar el coste del transporte, que es muy alto”. Por ello también cree que hay que tener cautela aunque “seguramente veamos precios más elevados en los próximos meses”. 

La propia Telefónica ha sufrido en tres meses  160 robos de cable de cobre en la Comunidad de Madrid. La sustracción alcanza las 250 toneladas de este metal, con un coste de reparación cercano a los dos millones de euros. «No es que nos quiten el cable más deprisa de lo que lo ponemos, es que lo roban casi más deprisa de lo que se fabrica», reconocían recientemente fuentes de la operadora, que estiman en 20 millones de euros el impacto que ha tenido en sus cuentas los 1.200 robos perpetrados por toda la geografía española. La empresa asegura que sus técnicos «no dan abasto» para cubrir el ritmo de los robos.