Primero fue UBS, después Credit Suisse y ahora le toca el turno a Citigroup. El gigante de la banca estadounidense ha advertido que los trastornos en los títulos vinculados a hipotecas y los mercados de crédito, y el empeoramiento de la situación en el crédito al consumo provocarán una caída del 60 por ciento en los resultados del tercer trimestre del banco. Citigroup reconoce que ha tenido que realizar ajustes de valor por unos 1.400 millones de dólares antes de impuestos, debido a un compromisos de financiación con un elevado apalancamiento.
El banco señala que estos compromisos ascendían a 69.000 millones de dólares a finales del segundo trimestre y a 57.000 millones en el tercer trimestre. Citigroup también señala que tendrá pérdidas de unos 1.300 millones por títulos vinculados a hipotecas y de 600 millones antes de impuestos con relación a la negociación de créditos de renta variable debido a la significativa volatilidad del mercado y a la disrupción de las relaciones de precio históricas. Charles Prince, presidente y consejero delegado de Citigroup, ha reconocido que "nuestros resultados del tercer trimestre son claramente decepcionantes".