El mayor banco estadounidense, uno de los alcanzados por los efectos de la crisis crediticia, podría verse forzado a recortar o incluso a suprimir su dividendo con el objetivo de sanear sus finanzas, según señalan los analistas de la firma de inversión Oppenheimer & Co. La semana pasada un informe de Citigroup recogía la posibilidad de que las empresas cotizadas europeas recortaran un 7% su dividendo medio en 2008.