La inmobiliaria canaria Compañía de Inversiones Cinsa ha corregido el resultado declarado de 2007, y de un beneficio de 1,16 millones de euros ahora ha reconocido unas pérdidas de 1,68 millones, según informó la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La empresa explica este paso del beneficio inicialmente contabilizado a las pérdidas declaradas ahora por tres razones: la resolución del contrato de venta del 25% de una parcela por importe de 1,89 millones de euros, la dotación de la provisión por depreciación de una parcela por importe de 271.000 euros y la correcta contabilización del resultado final de la inspección fiscal llevada a cabo por la Agencia Tributaria sobre los ejercicios 1999, 2001, 2002 y 2003. Compañía de Inversiones Cinsa es actualmente una compañía dedicada al sector inmobiliario después de cambiar radicalmente de actividad en los últimos años, ya que antes de 1989 su actividad principal consistía en la producción y comercialización de productos químicos derivados del nitrógeno. Como consecuencia de la obsolescencia tecnológica de sus instalaciones y del Plan de Reconversión Industrial de Fertilizantes, la sociedad incurrió en importantes pérdidas en 1985 que la llevaron a paralizar sus instalaciones, efectuar una profunda reestructuración de su plantilla y reorganizar su actividad hacia el ámbito inmobiliario. De esta forma, en la actualidad su actividad principal es la ordenación y promoción de edificios y del suelo para la construcción de todo tipo de edificaciones, así como la adquisición de fincas, terrenos y solares para la construcción o su explotación en otra forma, y la adquisición de edificios para su posterior explotación. La sociedad también intermedia en la compra, venta o arrendamiento de edificios, fincas, terrenos y solares, según aprobó en junta general extraordinaria celebrada el 30 de junio de 2007.