Los norteamericanos ya consideran a China, y no a EEUU, como la potencia económica número uno a nivel mundial, lo que supone un cambio de actitud tras la crisis financiera. 
 
El 47% de los estadounidenses encuestados del 5 al 9 de enero por la consultora Pew Research Center for the People & the Press, consideraban a China como el líder económico mundial, mientras que el 31% situaban a su propio país en ese lugar. Antes de la quiebra de Bear Stearns y Lehman Brothers, hasta el 41% de los norteamericanos consideraban a EEUU como primera potencial económica, y tan sólo un 30% nombró a China.

Estos resultados resaltan la creciente influencia de China a nivel mundial; no en vano se trata de una economía que se ha multiplicado por 90 durante las últimas tres décadas y además incrementa las expectativas sobre la próxima cumbre que tendrá lugar en Washington entre el Presidente Obama y el Presidente Chino Hu Jintao.

La encuesta refleja una percepción, no la realidad. El PIB norteamericano es aún casi tres veces el chino y en términos de ingresos per cápita ni se pueden comparar. En EEUU, con un poco más de 300 millones de personas, el PIB se sitúa en $14.1 trillones, en comparación con los $4.99 trillones de China, con una población de 1,300 millones de personas.