El Consejo de Estado de China (Ejecutivo) aprobó hoy multiplicar por cinco la partida de subsidios a los conductores chinos que vendan su automóvil viejo y lo cambien por uno nuevo, una de las medidas lanzadas por Pekín para estimular el consumo y paliar los efectos de la crisis económica en el país. En la reunión del Gabinete, presidida por el primer ministro Wen Jiabao y de la que informó la agencia oficial Xinhua, se decidió aumentar esta partida de los 1.000 millones de yuanes (146 millones de dólares) iniciales a 5.000 millones (730 millones de dólares). Además, se destinará una nueva por valor de 2.000 millones de yuanes (293 millones de dólares) para crear un "plan renove" de electrodomésticos. Los subsidios, que se dirigen especialmente a los consumidores rurales, también buscan mejoras medioambientales, ya que las ayudas también se darán a conductores que vendan automóviles que no cumplan los estándares de emisiones establecidos en años recientes.