China desbancó el pasado año a Estados Unidos como segundo fabricante mundial de vehículos, mientras que Japón conservó la primera posición y España logró mantener el octavo puesto, pese a sufrir una caída la producción del 12%, según datos de la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA). La producción mundial de vehículos se situó el pasado año en 70,52 millones de unidades, lo que se traduce en un descenso del 3,7% respecto a 2007, como consecuencia de la debilidad generalizada de la demanda por la crisis económico-financiera. En este contexto, Toyota se consolidó como primer fabricante mundial, seguido de General Motors y Volkswagen.