Chicharro… ¿sinónimo de especulación? La respuesta de los expertos da por un abrumador vencedor al sí. Del agradado de unos y la discordia para otros, lo que está claro es que hablar de compañías de pequeña capitalización es hacerlo de valores donde el factor riesgo puede dar en ocasiones más que vértigo o sumirle en el ambiente más claustrofóbico. ¿Está dispuesto a asumir ese riesgo? Tanto si su respuesta es un sí como un no… conozca las claves que todo inversor necesita saber a la hora de adentrarse en el cofre de los chicharros…allí donde el oro puede brillar con fuerza ó donde se puede llevar gato por liebre.
Preguntar a los expertos dónde puede encontrar valor no es complicado, lo difícil es la respuesta. Con un escenario bursátil que marea con sólo mirarlo de tantos “altibajos”, los brokers ven cada vez más difícil crear la cartera. Apueste por valores de perfil conservador, le dirán unos, tenga en cuenta a todas aquellas compañías con alta rentabilidad por dividendo, le dirán otros y, de aquellos, podrá escuchar que diversifique su cartera y por qué no, incluya a algún chicharro. Sí, ha oído bien, a algún chicharro. Aquellas compañías cuyo nivel de capitalización es muy bajo, escasa liquidez a la que le acompaña un factor incondicional: la especulación. Pero, con una renta variable sin una tendencia clara definida… ¿No es demasiado arriesgado invertir en este tipo de valores?

Liquidez, Spread… ¿y qué más?

Hablar de chicharros es referirse a valores de pequeña capitalización, pero hay que ir más allá. Dentro de este conjunto es necesario y conveniente hacer distinciones. Si opera a través de CFDs, Alejandro Martín, subdirector en España de Hanseatic Brokerhouse, asegura que es el concepto de liquidez el que reflejará “la facilidad o la dificultad que tendremos de cerrar una posición en un valor sin sufrir una pérdida cuantificable en un escenario en el que no haya existido una variación de precio”. ¿Y cómo se mide la liquidez? La forma más clara y sencilla que tiene un inversor para medir la liquidez –explica este experto- “es observar las horquillas o spreads de los valores negociables, o lo que es lo mismo, el diferencial entre las posiciones de compra y las posiciones de venta”.

Pero debe saber algo más. Este diferencial supone para el especulador un coste adicional impuesto por el mercado que tendrá que evaluar a la hora de tomar una posición; “será un coste indirecto pero al fin y al cabo será un coste”, apunta Martín. Por ello -continúa- “es conveniente intentar evitar valores que presenten un spread muy elevado, algo frecuente en muchos “chicharros” ya que operar en ellos implicará comenzar perdiendo un porcentaje que en algunos casos es demasiado suculento y que podría lastrar el resultado de nuestra operativa”. En otras palabras, una orden relativamente pequeña para valores que tienen una alta negociación diaria, podría ser demasiado grande para muchos de estos valores.

¿Sabe cómo operar con chicharros?

Sin irnos a comparar con Telefónica o Banco de Santander, a modo de ejemplo, Jorge Del Canto, analista independiente, explica que “una orden de compra de acciones de NH Hoteles por valor de 3.000 euros no llega a suponer el 0,1% de la negociación diaria de la acción y no habría problemas para que se cruzara en el momento de colocarla”. Sin embargo -continúa- una orden por el mismo valor nominal sería casi el 5% de la negociación media diaria de Azkoyen o Uralita por lo que, para ejecutarla se podrían dar dos circunstancias: que la orden fuese a mercado y barriera una amplia gama de precios, mermando la rentabilidad y multiplicando los costes de ejecución (una comisión y un canon de bolsa por cada precio al que se cruce) ó que tratándose de una orden a precio limitado haya que esperar un tiempo hasta su ejecución total o que quede parte sin realizarse.

¡Pero tenga cuidado! “Estas situaciones pueden ser especialmente perjudiciales cuando se trate de ejecutar un stop, ya que podría haber una parte de la posición que no se cerrara”, argumenta Del Canto. Por ello, las especulaciones en este tipo de valores deben tener en cuenta estas posibilidades y realizar una observación previa de la horquilla de precios y de la profundidad de mercado (distintas posiciones en la oferta y la demanda) antes y en el momento de introducir el mandato de compra o venta.

2010… ¿el año de las empresas pequeñas?

Parece que no. Según los analistas consultados por Estrategias de Inversión aún queda tiempo para pisar sobre terreno firme en el mercado continuo. Y no tiene por qué ser 2010 el año de los chicharros, pero no por ello hay que dar la espalda a un mercado que, si bien vive revuelto, se pueden encontrar en él oportunidades, por escasas que sean. A pesar de que muy pocas compañías se encuentran en situación alcista o con vista de que se pueda desarrollar, desde el punto de vista técnico, Jorge Del Canto declara que de los 30 valores incluidos en el Ibex Small Cap, “el único que presenta una clara tendencia alcista es Miquel y Costas pues, mientras esté por encima de los 14 euros, se puede esperar que logre llegar hasta los 22 euros”. También Unipapel se presenta con una secuencia de mínimos y máximos ascendentes, “aunque con muy poca negociación y con objetivos menos ambiciosos a corto plazo”.

Resurgen con más fuerza, desde el punto de vista técnico, Campofrío, Dinamia Ence y Rovi. Y es que Campofrío podría haber concluido su tendencia bajista y, en el caso de mantenerse por encima de los 6,40 euros, representaría una clara oportunidad con la esperanza de que se girara hacia una tendencia alcista. También puede confirmar su tendencia alcista Dinamia pues “desde los 10,21 euros puede reorganizar el rebote realizado hasta mediados de 2009 y llegar a testear los 13,7 euros”.

La diversificación está siendo una de las características más premiadas por los expertos, que ven con buenos ojos los pasos que Ence está dando para reducir su dependencia de la pasta de papel incorporando proyectos de producción de Biomasa en el terreno de las energías alternativas. Ence que es la compañía con mayor ponderación en el Ibex Small Caps –aunque apenas supere el 10% del índice-, desde el punto de vista técnico, Del Canto reconoce que la clave está en la superación de los 2,85 euros y que le abre camino hacia los 3,5 euros en el corto plazo e, incluso, llegar a superar los 4 euros en el medio plazo. Pero si lo que le gusta es el sector farmacéutico, sepa que en Rovi puede encontrar una oportunidad “siempre con un stop en los 6,15 euros desde donde podría realizar o mantener una inversión por si hay continuidad al rebote realizado desde marzo de 2009 y con objetivos por encima de los 11 euros”.

Jazztel, la estrella por fundamentales

Si preguntara a los analistas por los títulos de Jazztel hace algún tiempo atrás, seguramente le contestarían que tuviera cuidado por su alto valor especulativo. Si hoy realiza la misma pregunta, la respuesta cambia en muchos de los expertos. Parece que los fundamentales de la operadora van disipando poco a poco los nubarrones que sobre Jazztel sobrevuelan o, al menos, se intenta. Sus finanzas se sanean, mejoran las cifras de negocio y su cartera de clientes se dispara. La compañía ha conseguido reducir sus perdidas un 59% en el último trimestre del año y entre sus planes de negocio se encuentra aumentar su cuota de mercado un 11%. ¿Cómo lo conseguirá? El consejero delegado de Jazztel, José Miguel García, confía en que podrán conseguirlo puesto que el modelo de negocio se basa “en el crecimiento así como en el modelo de negocio que está llevando unas posiciones en el mercado de valor y calidad-precio que permite tener una oferta al precio correcto y con calidad”.

Es precisamente el aumento de la cuota de mercado lo que gusta a los analistas. Como señala Óscar Germade, analista de Cortal Consors, “Jazztel es atractiva porque ha logrado incrementar su cuota de mercado, ha aumentado ingresos y ha reducido considerablemente su deuda”. Un escenario que también parece que ha gustado a los brokers de Banesto Bolsa quienes recomiendan comprar los títulos de la operadora y fijan un precio objetivo de 3,40 euros.

No obstante, los inversores deben confiar, y mucho, ya que no van a poder recibir el pago del dividendo hasta 2013. Sin embargo, García confía en que “los inversores hayan percibido todo lo que la compañía les ha demostrado: una senda de crecimiento, hemos ido cumpliendo todos los objetivos, hemos presentado un nuevo plan de negocio, y vamos a terminar de pagar la deuda en 2013”. “Todo lo que los accionistas deberían saber premiar en una coyuntura económica como la actual”.