Al más puro estilo culebrón latino, Chevron e YPF no pueden oficializar su matrimonio en Vaca Muerta. La petrolera estadounidense se está encontrando con trabas legasles para explotar el yacimiento petrolífero. Sin embargo, su cotización sigue al alza.


YPF y Chevron llegaron a un acuerdo el pasado 17 de julio para explotar la región de Vaca Muerta en Neuquén. En la fase piloto se perforarían allí más de 100 pozos petrolíferos. Las dos empresas, añadiendo lo ya invertido por la argentina en la zona, suman una inversión total de unos 1.500 millones de dólares.

El presidente de YPF, Miguel Galuccio, acordó con el gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, un acta que avala el convenio entre YPF y Chevron. Sin embargo, este pacto no tendrá validez hasta que la Legislatura gaucha lo ratifique y, de momento, parece misión imposible a corto plazo.

Pese a estas trabas, parece que los inversores confían en que Chevron se hará con esta mina de oro negro y, por ello, siguen apostando por el valor. La tendencia de la acción cotizada en el Dow Jones es marcadamente alcista, con una nota de 8, según nuestros indicadores Premium. No obstante, cabe destacar que el volumen de contratación ha descendido, restando fuerza a las últimas subidas, algo que podría adelantar un posible descanso de la acción ahora que se haya en máximos históricos, 127 dólares.