Cepsa estudia recortar entre un 10% y un 12% sus inversiones previstas para 2009, de 1.300 millones de euros, y podría hacerlo en las actividades de "acompañamiento" o no esenciales, al tiempo que mantiene la partida para proyectos estratégicos y de seguridad, anunció hoy el consejero delegado de la compañía, Dominique de Riberolles.
El directivo aseguró que "ninguno de los principales proyectos se van a parar", y que buena parte del recorte se producirá gracias a la renegociación con los proveedores, como ocurre en el caso de la refinería onubense de La Rábida, cuya construcción requerirá 1.150 millones de inversión.

De Riberolles anticipó además que el segundo trimestre (de 2009) "será algo más difícil" que el anterior, pero puso énfasis en el potencial de los proyectos de exploración de Colombia, en la entrada en funcionamiento del gasoducto Medgaz, en las inversiones en las refinerías y en la mejora de su posición en el negocio de lubricantes en Portugal.

Durante la rueda de prensa previa a la junta de accionistas de mañana, el presidente de la compañía, Santiago Bergareche, reconoció que "Cepsa no está exenta de lo que ocurre" en el entorno económico, en general, y en el sector petrolífero, en particular. El grupo invirtió más de 1.500 millones en 2008.