El comisario europeo de Energía, Andris Piebalgs, viaja a Moscú el próximo viernes para reunirse con el viceprimer ministro ruso, Igor Sechin, y con el titular de Energía, Sergei Schmatko, por primera vez tras la crisis de suministro de gas ruso del pasado enero. Rusia y Ucrania -principales países de suministro y tránsito de gas hacia Europa, respectivamente- mantuvieron una disputa comercial a principios de año por el precio del combustible que acabó afectando a varios países comunitarios, en especial a Bulgaria y Eslovaquia. A principios de este mes, Moscú advirtió a Kiev de que volvería a cortar el bombeo si no pagaba a tiempo los 400 millones de dólares que le debía por el gas consumido en febrero, algo que la UE recibió con preocupación. Sin embargo, poco después la corporación rusa Gazprom anunció que la compañía nacional ucraniana Naftogaz había pagado todo el gas consumido en febrero.