Caja Laboral cerró 2009 con unos beneficios de 56,5 millones de euros, lo que supone una reducción del 43,8 por ciento con respecto a 2008, según informó la entidad en un comunicado. El resultado del negocio recurrente antes de dotaciones se incrementó en un 22,8 por ciento. La entidad indicó que, aplicando criterios de prudencia, duplica las provisiones a pesar de la contención de la morosidad, que se sitúa en un 2,90 por ciento, "cifra claramente inferior al sector". La cifra total de negocio se elevó a 35.412 millones de euros, con un incremento del 3,1 por ciento con relación al año anterior. Por otra parte, los depósitos de clientes del sector privado crecieron un 7 por ciento, gracias especialmente a la contribución de la cuenta MAX, que ya supera los 215.000 clientes.