Caja Inmaculada (CAI) obtuvo un beneficio neto de 39 millones de euros en los nueve primeros meses de 2009, lo que supone un descenso del 38% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, informó hoy la entidad tras la celebración de la segunda Asamblea ordinaria de 2009. La caja destacó que ha crecido en créditos y depósitos de clientes por encima de la media del sector, a pesar del "difícil escenario económico" en el que se desenvuelve la actividad financiera.