Caixanova alcanzó un beneficio antes de impuestos de 187,1 millones de euros entre enero y julio, lo que supone un incremento del 132,6% respecto al mismo periodo del año anterior. La caja de ahorros explicó que este resultado es fruto de la actividad tradicional de intermediación financiera y de la gestión de las operaciones financieras. Además, destacó que la política de contención de costes de Caixanova dio lugar a que gastos de explotación sólo crecieran un 10,7%, frente al crecimiento del margen financiero básico de un 14,1%.