El presidente de Caixa Girona, Arcadi Calzada, descartó hoy que la entidad pueda necesitar una intervención por parte del Estado como la de Caja Castilla-La Mancha porque cuenta con liquidez y solvencia, aunque reconoció que prevé reducir el beneficio entre un 30 y un 35% este año. En una entrevista de Catalunya Ràdio, Calzada explicó que la entidad dispone de liquidez para otorgar el mismo volumen de crédito que en 2008, y confirmó que dejará la presidencia de Caixa Girona a finales de junio, tras 14 años. Todavía no se conoce su sustituto.