El presidente George W. Bush ha dicho este lunes que está preocupado por el alza en los precios de gasolina en Estados Unidos y que estudiará propuestas para aliviar la situación, aunque ha advertido que no existe una solución fácil para la crisis. "El problema ha estado creciendo durante un buen tiempo y tomará buen tiempo para resolverlo", ha indicado Bush en una entrevista con el programa televisivo "Good Morning America", de la cadena ABC. "Dependemos demasiado del petróleo extranjero y necesitamos explorar más en el país".