La cadena estadounidense de restaurantes de comida rápida Burger King anunció hoy que en su último ejercicio fiscal, cerrado el pasado 30 de junio, ganó 200,1 millones de dólares (1,48 dólares por acción), lo que supone un incremento del 6% respecto al año anterior.
Este aumento se debió en parte al incremento del 3% de los ingresos anuales de la segunda mayor cadena de hamburgueserías del mundo, que alcanzaron los 2.537 millones de dólares. "Hemos tenido un difícil entorno operativo en el año fiscal 2009, con los mercados de divisas con una gran volatilidad, una importante inflación de las materias primas y niveles de desempleo sin precedentes en 25 años", dijo el presidente y consejero delegado del grupo, John Chidsey, al presentar los resultados.

Añadió que "pese a estas condiciones macroeconómicas difíciles, el beneficio por acción, una vez ajustado el efecto del tipo de cambio, aumentó un 14%, el flujo de caja un 28% y la marca tuvo el mayor crecimiento neto de restaurantes en casi una década".

Sólo en su último trimestre fiscal (marzo-junio) la cadena elevó en un 16% su beneficio respecto a un año antes, para llegar a 58,9 millones de dólares (44 centavos por acción), pese a que en esta ocasión la facturación bajó el 2% y quedó en 629,9 millones.

Por áreas geográficas, las ventas anuales en Estados Unidos y Canadá aumentaron el 14%, hasta 1.331,8 millones de dólares, mientras que en Latinoamérica bajaron el 13%, hasta 69,1 millones, y en el resto del mundo el 12%, hasta 554,9 millones.

En Latinoamérica, el grupo vio reducir su margen de beneficio respecto a los ingresos tanto en el último trimestre como en todo el año, para quedar en el 13,2% y el 5,8%, respectivamente.

Ello se debió a las variaciones de los tipos de cambio de monedas locales con el dólar, así como al efecto de la recesión y el brote de gripe A en México.

Para los próximos meses, Burger King dijo esperar que "las ventas en todo el mundo sean suaves en la primera mitad del ejercicio fiscal (entre julio y diciembre), para mejorar en la segunda mitad si aumenta la confianza de los consumidores".

Concretamente, apuntó que espera ventas más "suaves" en Estados Unidos, Alemania y México, "tres de los mayores mercados", aunque ello se compensará "parcialmente" con las "sólidas" previsiones que tiene para "Reino Unido, España y la mayor parte de Europa, así como muchos países de Asia-Pacífico".

Añadió que espera que sus ganancias anuales por acción tiendan a aumentar el 15% y sus ventas entre el 2% y el 3%, aunque dijo que estos cálculos no son para su próximo ejercicio fiscal, sino para una perspectiva "a largo plazo".

Burger King también ralentizará el ritmo de apertura de nuevos establecimientos, hasta entre 250 y 300 durante el próximo año, frente a los 360 del ejercicio que acaba de cerrar, que fue la cifra más alta en casi una década.

"A medida que entramos en el año fiscal 2010, algunos indicadores macroeconómicos apuntan a que está en marcha una estabilización de las economías del mundo", dijo Chidsey.

Sin embargo, reconoció que "prevemos que el entorno de consumo seguirá difícil debido a altos niveles de desempleo, que se ha traducido en una reducción significativa de los gastos fuera de casa para comer".