El PIB español crecerá este año el 3,8%, según las nuevas previsiones de la Comisión Europea, pero se desacelerará considerablemente el año que viene, hasta el 3%. La razón, según la Comisión Europea, hay que buscarla en el enfriamiento del consumo privado y en la contracción de la inversión en vivienda. La rebaja de estimaciones llega también al conjunto de la Zona Euro y a la UE. Así, la economía de la eurozona crecerá el año que viene un 2,2% y la de la UE un 2,4%, frente al 2,6 y 2,9 previsto para este año.
La Comisión Europea ha rebajado al 3% del producto interior bruto (PIB) la previsión de crecimiento para España en 2008 -cuatro décimas menos de lo que había pronosticado el pasado mayo- y atribuye esta desaceleración al ajuste en el sector de la construcción y al enfriamiento de la demanda interna por el endurecimiento de las condiciones de crédito. La ralentización prácticamente no se dejará sentir en 2007 ya que la economía crecerá un 3,8%, una décima más de lo que Bruselas pensaba en mayo. Será mucho más acusada en 2009, con una previsión de crecimiento de tan sólo el 2,3%, ya que seguirá desacelerándose el consumo interno debido a la destrucción de empleos por la reducción de la inversión en vivienda. Las cifras de Bruselas para España en 2008 son tres décimas inferiores a la previsión del Gobierno (del 3,3%, aunque el vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, ya ha dado a entender que podría revisarlas), pero superiores a los pronósticos del Fondo Monetario Internacional (2,7%). Zona Euro y UE La economía de la eurozona crecerá este año el 2,6% y la de la UE lo hará el 2,9%, según los últimos cálculos de la Comisión Europea. Sin embargo, Bruselas espera una caída significativa del crecimiento en 2008, hasta el 2,2% y 2,4%, respectivamente, por el efecto de la crisis financiera y el aumento de la incertidumbre.