El impacto de la restricción global al crédito en la economía de la zona euro probablemente sea moderado, según la Comisión Europea. Bruselas pronostica un repunte del crecimiento en el segundo semestre de 2007 tras un segundo trimestre más lento. En un informe trimestral sobre la economía de los 13 países que utilizan el euro, el ejecutivo de la Unión Europea destaca la caída de la confianza empresarial y del consumidor, que parecía indicar que el ciclo económico había tocado techo.
La Comisión señala, sin embargo, que estos datos siguen claramente por encima de la media a largo plazo. La Comisión reitera que la previsión de crecimiento para la zona euro este año es del 2,5 por ciento. Esa cifra es una revisión a la baja realizada en septiembre de un pronóstico anterior del 2,6 por ciento. La Comisión indica que los buenos beneficios de los últimos años daban a los bancos de la zona euro un colchón significativo para soportar la turbulencia en los mercados financieros, al tiempo que la moderación salarial potenció la rentabilidad de las corporaciones no financieras. El gasto al consumo debe verse apuntalado por las mejoras del mercado laboral, mientras que la economía en su conjunto parece más resistente a los sobresaltos. La Comisión anuncia que, de acuerdo con sus cálculos, si los tipos del mercado son un 0,5 por ciento más altos en la zona euro y en EEUU como consecuencia de la turbulencia del mercado, el crecimiento de la zona euro se desacelerará un 0,3 por ciento en 2008.