La Comisión Europea mantiene contactos "casi a diario" con las autoridades francesas sobre el plan galo de ayuda al sector del automóvil, unas discusiones que el portavoz del Ejecutivo comunitario Amadeu Altafaj calificó hoy de "muy positivas" y de las que dijo esperar que "pronto" tengan un "desenlace positivo". Dicho plan, dotado con 6.000 millones de euros en créditos blandos, fue notificado el pasado 9 de febrero a Bruselas, que inmediatamente solicitó información adicional y detallada, al considerar que algunas de las condiciones que impone a los fabricantes para recibir fondos, especialmente la obligación de mantener su centro de producción en Francia, podrían vulnerar la legislación comunitaria.