La Comisión Europea está decidida a modificar el modelo de regulación y supervisión del sistema financiero para evitar que se repitan crisis como la actual y, con ese objetivo, plantea aumentar la coordinación entre las autoridades nacionales y poner en marcha nuevos organismos de vigilancia. El ejecutivo de la UE publicará mañana un ambicioso proyecto cuya principal novedad es la creación del Consejo de riesgos sistémicos -encargado de preservar la estabilidad del conjunto del sistema financiero y emitir alertas en caso de amenazas- y el Sistema de supervisores financieros -formado por tres nuevas autoridades, responsables del sector bancario, asegurador y bursátil-. Las propuestas de Bruselas han generado rechazo incluso antes de ser presentadas oficialmente, principalmente del Reino Unido, que se resiste a dar poderes vinculantes a las nuevas autoridades comunitarias de supervisión -encargados de adoptar estándares normativos comunes y mediar en caso de desacuerdo entre supervisores nacionales-.