La Comisión Europea autorizó hoy a la empresa irlandesa DCC, que se dedica a la distribución de combustibles, a comprar la totalidad de la compañía Sell Direct Austria, activa en el mismo sector y propiedad de la petrolera Royal Dutch Shell. El Ejecutivo comunitario constató que la operación no tendrá un impacto negativo sobre la competencia en el espacio económico europeo ni en una parte sustancial del mismo.