El primer ministro británico, Gordon Brown, reclamó hoy un marco mundial común para regular el sistema financiero y se mostró partidario de mantener las medidas de estímulo fiscal para "no poner en riesgo una recuperación económica frágil" y conseguir que 2010 sea "un año de crecimiento".  Durante una conferencia internacional sobre la política progresista, Brown insistió en que es necesaria una "solución global para transformar los servicios financieros", que pasaría por establecer "normas comunes para el capital y la liquidez, standards comunes para la supervisión, normas comunes para los bonus y una forma común de evaluar la contribución que los bancos deberían hacer a la sociedad". Además, el primer ministro británico defendió que esta solución debería evitar el uso "injusto y desproporcionado de las paraísos fiscales, que además penalizan a los países que está haciendo lo correcto".