British Airways  está en conversaciones con dos de sus principales proveedores de combustible, Royal Dutch Shell y BPpara reducir sus costes de repostaje. BA dijo en su boletín interno semanal que quiere ejercer un mayor control sobre el precio que paga a sus suministradores de combustible. Tim Richardson, director de compras de British Airways, dijo que ya se han logrado ahorros significativos y que otros más están por venir, aunque una portavoz de BA declinó comentar de qué ahorros se trata. La aerolínea indicó que cada año gasta más de 5.000 millones de libras en suministro de combustible.