El grupo energético británico BP ha abandonado el desarrollo de un proyecto de captura y almacenamiento de dióxido de carbono (CO2) en Australia que llevaba varios años planeando, según publica hoy el diario Financial Times (FT). El proyecto, que iba a ser desarrollado por Hydrogen Energy, una empresa conjunta con la minera anglo-australiana Rio Tinto, suponía la construcción de una central eléctrica a base de carbón en la que se capturaría el CO2 resultante, que posteriormente se almacenaría en el subsuelo.