El grupo alemán Bosch, primer fabricante mundial de componentes para automóviles, espera volver este año a beneficios, tras registrar unas pérdidas de 1.214 millones de euros en 2009, anunció hoy el presidente de la compañía, Franz Fehrenbach, en la conferencia de prensa anual del grupo. Ferenbach hizo hincapié en la positiva evolución del grupo en el primer trimeste de 2010, en el que su facturación creció un 25%, aunque se sitúa por debajo de los niveles registrados en 2007. En el conjunto del presente ejercicio, la corporación espera elevar sus ventas un 10%, hasta 42.000 millones de euros.