Boeing concluyó con éxito la prueba de flexión de carga máxima en el ala y fuselaje del 787 Dreamliner cumpliendo todos los requisitos establecidos, según señaló en un comunicado tras analizar los ensayos en la estructura de pruebas estáticas del nuevo modelo de avión. El pasado 28 de marzo la unidad de pruebas se sometió a cargas que reprodujeron hasta en un 150% las fuerzas más extremas que el avión podría experimentar en vuelo. Durante la operación, las alas se flexionaron hacia arriba unos 7,6 metros, y se elevó la presurización del fuselaje al 150% de su techo máximo en operaciones normales.