Black & Decker ha registrado un beneficio neto de 118 millones de dólares ó 1,75 dólares por acción durante el segundo trimestre del año, lo que supone una caída del 22,4% respecto a igual periodo de un año antes, cuando logró una ganancia de 152,2 millones de dólares por los problemas que atraviesa el sector de la construcción en EEUU y el alza de los precios de las materias primas. Las ventas del grupo han superado ligeramente las espectativas y se sitúan en los 1.700 millones de dólares.