La constructora del grupo Begar se declaró en concurso de acreedores con un superávit patrimonial de 16 millones de euros, dado que presentaba un activo de 313 millones de euros, frente a un pasivo de 297 millones de euros, según la documentación aportada por la compañía ante el Juzgado de lo Mercantil de Valladolid. No obstante, el informe que la administración concursal de la empresa debe elaborar puede arrojar un déficit patrimonial, una vez se tenga en cuenta la depreciación de los activos, los créditos de dudoso cobro o la contabilización de las últimas deudas devengadas. Así lo advirtió hoy el despacho Iure Abogados, que representa a varias decenas de acreedores de la compañía. En su opinión, esta variación resulta previsible, dado que son habituales en los procesos concursales.