El BBVA prevé que la inversión residencial disminuirá el 3,5% en el año 2008, caída que repercutirá al empleo y supondrá la destrucción de 90.000 puestos de trabajo, cifra que podría alcanzar a los 160.000 en 2009. Estos datos se extraen del informe sobre la situación inmobiliaria elaborado por el BBVA, que pronostica que el ajuste gradual entre la oferta y la demanda repercutirá en la inversión residencial que, este año, ya ralentizará su crecimiento hasta un tres%. Asimismo, esta disminución de la inversión residencial ha afectado a las perspectivas de la entidad bancaria que ha rebajado sus previsiones de crecimiento de la economía española para 2008 en 0,2 puntos, al pasar del 2,8 al 2,6%.