La renta variable española afronta la semana con mucha prudencia, a la espera de la trascendental cita de mañana con la FED. El Ibex 35 cede en la apertura un 0,29 por ciento hasta los 13.820 puntos, con lo que no le planta cara al fantasma de la crisis crediticia. Lejos de ello son de nuevo los bancos los estandartes del nerviosismo y de las ventas que se han apoderado del mercado. Además, según los expertos, nos espera más volatilidad esta semana, de cara al triple vencimiento de opciones y futuros del viernes. El resto de plazas europeas también comienzan en negativo, en un día con el cambio euro-dólar en las 1,3876 unidades.
La atención de los inversores sigue centrada en el sector bancario. Y es que lo sucedido con la entidad hipotecaria británica Northen Rock – cuyos títulos se han desplomado tras solicitar fondos de emergencia al Banco de Inglaterra- ha llevado el temor a los inversores y ha propiciado un “efecto dominó” que no ha distinguido entre entidades. A esto añadir un factor más de desestabilización: las declaraciones del consejero delegado del Northen en el sentido de que tres bancos o cajas españoles han acudido igualmente a “cobijarse bajo el paraguas del BCE”. Por si fuera poco, el sector sufre ya las rebajas de recomendación por parte de los bancos de inversión. El primero en “corregir” su consejo ha sido Citigroup, al rebajar la nota de Bankinter, Sabadell y Banco Popular hasta vender, mientras que a Banesto se la ha descendido hasta mantener. Así las cosas, Bankinter lidera de nuevo los retrocesos del Ibex 35, al ceder más de un 3 por ciento, seguido de BME, un 1,41 por ciento a la baja, mientras que Acciona y el Popular ceden más de un 1 por ciento.