Los bancos podrían verse obligados a obtener otros 221.000 millones de dólares para cumplir las propuestas de reforma regulatoria y sus rentabilidades sobre recursos propios podrían verse reducidas en más de la mitad respecto a los niveles actuales, dijeron el miércoles los analistas de JPMorgan Chase & Co en una nota de análisis. Una transformación así de las normativas no afectaría sólo a los accionistas, agregaron los analistas, sino que podría suponer también un aumento del 33% del coste de todos los productos bancarios, ya que las entidades intentarán compensar la pérdida de rentabilidad.