El gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, ha mantenido que la economía española podrá crecer el año que viene "en el entorno del 3%", aunque matiza que esta proyección se cumplirá siempre que el episodio de turbulencias financieras tenga una "duración limitada. En su comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Senado, Fernández Ordóñez ha considerado que un crecimiento como el registrado por la economía española en el tercer trimestre, del 3,8%, "sigue siendo muy alto y debería de alguna forma desacelerarse si queremos recuperar los desequilibrios".
El gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez,ha mantenido que la economía española podrá crecer el año que viene "en el entorno del 3%", aunque matizó que esta proyección se cumplirá siempre que el episodio de turbulencias financieras tenga una "duración limitada". El gobernador señaló que el año que viene cabe esperar que continúe la "desaceleración gradual" del precio de la vivienda y un "ajuste de la demanda" en el mercado inmobiliario, y añadió que es "difícil" que se mantengan los niveles actuales de inversión empresarial y en construcción. Además incidió en la necesidad de mejorar la competitividad de las empresas, en un momento en el que es "crucial" la aportación del sector exterior y de la inversión productiva para compensar el efecto del menor gasto de los hogares en el crecimiento económico. Fernández Ordóñez volvió a reclamar al Gobierno que aspire, en la medida de lo posible, a lograr un mayor superávit público, y consideró que en la consecución de este objetivo también deberían contribuir todas las administraciones, especialmente las comunidades autónomas. Análisis de las turbulencias financieras Fernández Ordóñez comenzó su intervención haciendo de nuevo un análisis sobre el episodio de turbulencias financieras, y consideró que una de las principales secuelas que puede tener en España es "un cierto endurecimiento de los estándares de concesión de financiación a familias y empresas". También consideró que cuando se supere la "fase más crítica" de este episodio, se producirá una "valoración más ajustada del riesgo" y aumentará la disciplina de los mercados financieros, dado que antes del verano "numerosas voces" advertían de que dichos riesgos se estaban infravalorando en algunos segmentos del sistema financiero internacional. Esto permitirá, añadió, "fortalecer a más largo plazo los cimientos de la economía mundial". Al analizar la situación económica española, el gobernador señaló que los últimos datos de contabilidad nacional muestran que el crecimiento tiene ahora una "composición más equilibrada" entre lo que aporta la demanda interna y la externa. La moderación del consumo de las familias, señaló, refleja la "normal adaptación" de éstas a unas condiciones financieras y monetarias menos holgadas, mientras que la menor inversión residencial responde también al aumento de tipos y a las "menores expectativas de revalorización de precios de inmuebles", a pesar de que el dinamismo de la población tiende a limitar estos efectos. Valoró que la mejora del sector exterior esté ayudando a "amortiguar" el impacto de la desaceleración del gasto sobre el crecimiento, con un comportamiento de las exportaciones más dinámico que el de las importaciones. Pese a ello, lamentó que el ritmo de las exportaciones esté siendo menor que el año pasado, con un euro apreciado que puede estar afectando a las ventas extracomunitarias, y recordó que pese a todo sigue aumentando el déficit comercial