Por tercer trimestre consecutivo, nuestro modelo de renta variable sugiere un aumento de la exposición a las large caps estadounidenses y al mercado accionario francés y una reducción sobre todo a los mercados emergentes.

Las incertidumbres políticas en todo el mundo han comenzado a ceder terreno. Sin embargo, ciertos puntos de tensión no se han disipado: en EE.UU, aumentan las críticas a la administración Trump mientras que la economía podría estar marcando un pico.

Aunque las elecciones francesas y holandesas han derrotado la amenaza populista, las negociaciones del Brexit siguen estando plagadas de incertidumbres. Es poco probable que el Reino Unido encuentre en los EE.UU el socio comercial que está buscando. El país en junio sufrió un duro tropezón después de que el partido Conservador perdiera su mayoría en las elecciones generales. Por más que la volatilidad de mercado sigue estando en mínimos récord, la inflación está creciendo gradualmente en EE.UU, la UE y el Reino Unido, lo que aumenta el riesgo a que los bancos centrales comentan errores de política monetaria.

Posicionamiento en el T3 de 2017

Durante el segundo trimestre de 2017 (T2), el Índice de Volatilidad (VIX) cayó por debajo del suelo de su banda (-1x desviación estándar), sugiriendo que el nivel de riesgo en los mercados de renta variable es bajo y los inversores pueden aumentar la exposición a estos últimos (55%) en comparación a los bonos (35%) y de manera similar al índice de referencia estratégico. En el tercer trimestre (T3) de 2017, la volatilidad ha subido por encima de la parte inferior de la banda, lo que ha hecho que en el modelo de cartera táctico se vuelva a una ponderación más equilibrada de 45% en cada uno. La ponderación de las materias primas se mantiene en un 10% tanto en modelo de cartera estratégico como el táctico.

Dentro del universo de la renta variable, hemos modificado nuestro modelo. Es que como hemos visto en nuestro informe titulado Momento para aplicar la estrategia táctica a corto plazo y la CAPE a largo, la estrategia de reversión a la media que está detrás del modelo de valoración CAPE tradicional (precio ajustado cíclicamente a los beneficios) en un período de beneficios de 10 años, obtiene el mejor desempeño cuando el horizonte temporal es mayor a 4 años. Para períodos de tiempo más cortos, como en el modelo de cartera táctico, una estrategia de momentum utilizando un CAPE durante un período menor a 5 años en vez de 10, genera mejores resultados.

A causa de ello durante el T3, el modelo sugiere una sobre-ponderación de la exposición a las large caps estadounidenses, los mercados accionarios franceses, españoles, holandeses y daneses a medida que las valoraciones de estos países continúan elevadas en comparación a las medianas de 5 años de sus beneficios reales. Las valoraciones marcaron un pico a mediados de 2014 y se desinflaron hasta principios de 2016, para posteriormente volver a subir. En el otro lado del espectro, el modelo reduce su exposición a los mercados de Brasil, Rusia, Italia, Sudáfrica y México. Italia muestra el mayor diferencial entre la relación de su CAPE y su mediana de 5 años, lo que refleja las dificultados del sector bancario y la inestabilidad política -con la posibilidad de que el año que viene se celebren nuevas elecciones-.

Es probable que sobre la renta variable local se la mantenga subponderada siempre y cuando estos riesgos no disminuyan.

La tabla que se presenta a continuación resalta cómo nuestras posiciones tácticas han cambiado durante los últimos tres trimestres en comparación a nuestro modelo estratégico de referencia y nuestras nuevas posiciones para este trimestre.

Para el T3 de 2017, el modelo de renta fija sugiere mantenernos neutral en todas las categorías. Esto contrasta con lo recomendado en el segundo trimestre, en donde el modelo marcaba una sobreponderación de todas las categorías debido a que las expectativas de inflación y de tipos de interés en EE.UU y la UE, estaban marcando un punto de inflexión. Los CDS (Credit Defaault Swaps) de cada bono continúan manteniéndose alrededor de su media histórica.

Nuestro modelo de contra-tendencia para el T3, reduce la exposición a todas las materias primas energéticas excepto el crudo WTI y agrega una exposición corta al crudo Brent y a la gasolina.

Las inversiones que realice pueden aumentar o perder valor y usted puede perder parte o la totalidad de capital invertido. Los rendimientos pasados no garantizan los resultados futuros.

Esto está en línea con nuestras perspectivas de que el crudo continuará negociándose dentro del rango de los $40-$55 dólares por barril, a medida que se mantiene el acuerdo entre la OPEC y los países no miembros para frenar el aumento de la producción mundial de crudo. Por otro lado, el modelo está aumentando su exposición al cobre, al zinc y al plomo y está posicionándose corto sobre el aluminio y el estaño. Los fundamentos deben seguir respaldando a los precios, ya que es probable que el cobre cierre 2017 en déficit por noveno año consecutivo.

El modelo mantiene sub-ponderados todos los metales preciosos del T2 a excepción del paladio, el cual es el único que se sobre-pondera en el T3 y se adquiere a la vez una exposición corta debido a la apreciación excesiva que ha tenido. Por último, el modelo está aumentando la ponderación sobre el sector ganadero y posicionándose corto sobre el maíz y los cerdos.

Desempeño de la cartera

El modelo de cartera táctico registra el menor nivel de volatilidad en comparación al de cartera balanceada de 60/40 y al modelo de referencia estratégico, mejorando la relación de Sharpe a 0.61 en comparación al 0.51 del modelo 60/40 y 0.40 del modelo estratégico.

El desempeño de la cartera táctica supera al del modelo 60/40 y al estratégico en un 0.5% y 0.9% anual respectivamente, desde enero de 2005.

En el modelo de cartera táctica, cada clase de activo marca un desempeño superior al de los modelos de 60/40 y de referencia estratégica. El componente de los bonos marca en un rendimiento medio superior del 0.5%, el de renta variable uno del 0.3% y el de las materias primas uno del 4.5%. Esto resalta la eficiencia de nuestros modelos basados en fundamentos al momento de mejorar la relación riesgo/retorno de la clase de activo y el modelo de cartera táctico en sí.

Asimismo el modelo de cartera táctico ofrece una protección mayor contra el riesgo de caída, habiendo registrado una pérdida flotante máxima del -25.4% en comparación al -33% del modelo 60/40 y -37% del modelo estratégico de referencia.

Y por último, la cartera se recupera más rápido de su pico anterior (2 años versus cerca de 3 años para ambos modelos).

Metodología de las carteras

En el modelo de cartera estratégico se aplica una estrategia de sólo-largo a través de 60 inversiones en tres clases de activo: materias primas (25), renta variable (28) y bonos (7). Las ponderaciones iniciales corresponden a las metodologías de ponderación de los siguientes índices:

  • Para las materias primas, el Bloomberg Commodity Index
  • Para la renta variable, el MSCI AC World Index
  • Para bonos, los Barclays Bond Indices

En la cartera de estratégica el 55% corresponde a renta variable, el 35% a renta fija y el 10% a materias primas. Estos niveles son reajustados cada mes a través de los índices mencionados. Nuestro modelo de cartera táctico busca superar el desempeño de la cartera de índices estratégicos a través de la aplicación de modelos basados en fundamentos. Esto nos permite reflejar todo nuestro análisis y perspectivas de la economía mundial en cada clase de activo. Las ponderaciones en el modelo de cartera táctico también son reajustadas mes a mes a través de las siguientes variables:

  • El modelo relativo de renta variable-renta fija que establece la ponderación entre bonos y acciones, dejando siempre fija la de materias primas en un 10%.
  • El modelo de renta variable que fija la ponderación de las acciones.
  • El modelo de bonos fija la ponderación de bonos.
  • El modelo de contra-tendencia fija la ponderación para las materias primas.