La recompra de acciones por valor de 6.500 millones de euros forma parte del plan de Arcelor para fusionarse con la siderúrgica rusa Severstal y frustrar así la OPA de 25.800 millones lanzada por Mittal Steel. Sin embargo, muchos accionistas de Arcelor se oponen a la recompra porque daría al presidente de Severstal, Alexei Mordachov (cuyas acciones no se incluyen en la recompra), una participación de control en el grupo resultante de la fusión, ya que su participación se incrementaría automáticamente del 32,2% al 37,5%.