Alstom ha alcanzado contratos de más de 170 millones de euros desde diciembre de 2009 para suministrar sistemas de control de calidad del aire en Rusia, Estados Unidos, Estonia, India, Polonia y Arabia Saudí, reforzando su liderazgo en sistemas de control medioambiental.  La compañía, con más de 40 años de experiencia en este campo, tiene la mayor base instalada en el mundo, con más de 100.000 megavatios (MW) de sistemas de desulfuración de gases por vía húmeda y seca (FGD, por sus siglas en inglés) y con más de 210.000 MW de precipitadores electrostáticos. Los sistemas de desulfuración de gases eliminan el dióxido de azufre emitido por las centrales de carbón. Los precipitadores electrostáticos se utilizan para recoger las partículas de ceniza generadas en el proceso de la combustión.