El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, alertó hoy de que el impacto de las turbulencias originadas en las hipotecas de riesgo estadounidenses "pudiera ir más allá de lo conocido hasta ahora". En un debate en el Parlamento Europeo, Almunia explicó que la recesión de este sector tiene la particularidad de "haber generado una crisis de liquidez en los mercados interbancarios", que ha obligado a intervenir a los bancos centrales.
Atribuyó esta crisis de liquidez a "una degradación de la confianza ante la falta de información sobre la exposición global de los operadores del mercado a los productos ligados a las hipotecas de alto riesgo norteamericanas". "El impacto de estas turbulencias pudiera ir más allá de lo ya conocido hasta ahora y por lo tanto exige toda nuestra atención", añadió. El comisario reiteró su confianza en que el efecto de esta crisis sobre la economía real europea sea, al menos en 2007, "muy reducido", aunque precisó que es pronto para cuantificar su impacto a partir del año que viene. Dependerá, dijo, de tres factores: el impacto en el crecimiento estadounidense y, por extensión, en el mundial; el endurecimiento de las condiciones de crédito; y, "probablemente el más importante y difícil de predecir", la evolución de la confianza. "Por ello, el debate de hoy me parece una buena ocasión para (...) recordar y subrayar que la economía europea sigue teniendo unos fundamentos sólidos que no deberían verse afectados significativamente por las recientes turbulencias", agregó. Los indicadores sobre comercio, inversión, consumo, empleo e inflación, y la fortaleza de la moneda común, permiten aventurar que las empresas europeas afrontarían "un endurecimiento del crédito sin tener que revisar seriamente sus planes de inversión y de crecimiento", sostuvo. En cualquier caso, dio por sentado que "el crecimiento de este año y del siguiente no va a superar nuestras previsiones del pasado mayo", que contemplan que el Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro crezca a un ritmo del 2,6% en 2007 y del 2,5% en 2008. Confirmó que la Comisión Europea publicará el próximo 11 de septiembre las previsiones intermedias para 2007 en la eurozona y en la UE, y ofrecerá así "una primera indicación del eventual impacto de la crisis". En el debate participó también el comisario europeo de Mercado Interior, Charlie McCreevy, quien indicó que la causa de la crisis no son los llamados fondos de inversión alternativa ('hedge funds'), sino la concesión de créditos de "pobre calidad" y una mala comprensión de los riesgos derivados. En este sentido, reiteró su intención de analizar cuál ha sido el comportamiento de las agencias de calificación de riesgos que intervenían en el mercado de las hipotecas 'subprime', la metodologías que emplearon y sus posibles conflictos de intereses. En el turno de intervenciones desde el hemiciclo, el socialista austríaco Robert Goebbels indicó que "tras el activismo de los especuladores de las finanzas, se encuentran las víctimas: las familias que han caído en la trampa de créditos hipotecarias basados en la promesa de un crecimiento ilimitado del mercado inmobiliario". Por su parte, el eurodiputado del PP Cristóbal Montoro defendió la intervención del Banco Central Europeo al inyectar liquidez en los mercados durante la crisis, pero subrayó la paradoja de que "esto suceda cuando está subiendo los tipos de interés para restringir la liquidez".