El presidente de Telefónica, César Alierta, ha anunciado que la compañía ha lanzado "un proyecto de transformación sin precedentes" para ver "oportunidades" donde otros "ven riesgos" y aprovechar estas oportunidades "al máximo". Asimismo, Alierta destacó en la clausura de la III Convención de Directivos que la operadora saldrá "fortalecida" de la crisis, ya que son momentos como el actual los que marcan la diferencia entre un "ganador" y aquellos que acaban desapareciendo.
El presidente de Telefónica, César Alierta, apuntó que la operadora  pretende ser "líder" de la industria digital en 2011. Para lograr este objetivo, Alierta insistió en la necesidad de poner al cliente en el "centro de todo", innovar, llevar a cabo "una profunda transformación" y desarrollar "nuevas capacidades".

Además, el directivo se mostró satisfecho con las cifras de la compañía en 2008 y recordó que los resultados de Telefónica en España han sido trascendentales para el grupo y clave para cumplir con sus "ambiciosos objetivos".

En este sentido se manifestó el consejero delegado del ex monopolio, Julio Linares, que calificó los resultados de la compañía en el pasado ejercicio como "positivos", en un entorno "cambiante y complicado", y subrayó la importancia de conocer "profundamente" al cliente y sus necesidades.

Por su parte, el director general de Telefónica, Guillermo Ansaldo, manifestó que el equipo directivo de Telefónica ha mantenido su liderazgo, despuntando como "una referencia" a nivel europeo en crecimiento y en eficiencia.

"Ha sido un año en el que se han aprovechado las oportunidades de crecimiento y en el que se han logrado hitos importantes y se ha dado un fuerte impulso a la convergencia", concluyó Ansaldo.

La compañía destacó que los retos del grupo para 2009 son generar crecimiento, mediante una oferta "completa" y "atractiva" y buscando oportunidades en los nuevos negocios; producir con eficiencia, optimizando gastos e invirtiendo, y mantener al cliente satisfecho