En los próximos meses, vemos mucha incertidumbre en los mercados, en especial en el español. Es cierto que en otros países, la mejoría de la situación económica parece más evidente, tal y como lo evidencian los datos macroeconómicos y empresariales que se han dado a conocer en las últimas semanas.
Es cierto que en España algunas compañías han presentado sus cuentas del primer trimestre batiendo las expectativas de los analistas, pero hay que tener en cuenta también que la comparativa se hace con el primer trimestre del 2009, por lo cual es relativamente sencilla. En el primer trimestre, los beneficios de las empresas cotizadas han conseguido crecer un 19%, con empresas como Telefónica, Santander o ArcelorMittal mostrando sólidos crecimientos en facturación y beneficios. Pero en el plano macroeconómico, las cosas no van tan bien.

Con un alto déficit fiscal y una tasa de paro duplicando a la de la media de los países de la eurozona, un mercado estrechamente ligado al sector servicios y construcción, y la amenaza de nuevos recortes de rating por parte de las agencias de calificación crediticia, el panorama se torna algo incierto para nuestro mercado. Esta situación hacía necesario que se tomaran medidas y pronto, y el gobierno presentó su plan de ajuste, en medio de una gran incertidumbre y una amplia polémica. Una de las medidas del plan pasa por la reducción de la inversión estatal en 2010 y 2011 por un importe de 6045 Mn€, lo que puede afectar a algunas empresas españolas que reciben parte de sus ingresos de las Administraciones Públicas (por ejemplo, defensa, obra civil,…). Además, los planes de recorte obligarán a un recorte a la baja de las previsiones de crecimiento para el país, por lo que tardaremos más en salir de la crisis y de manera indirecta otras empresas se verán afectadas.

Pero no todo tiene que ser negativo; no olvidemos que el 50% de los beneficios de las empresas del Ibex se obtienen ya fuera de España, por lo que las compañías menos vinculadas al mercado doméstico podrían sortear mejor la debilidad de nuestro mercado. En otros casos, algunas empresas han recibido un castigo tal vez excesivo en su cotización, solo por el hecho de estar incluidas en un sector “caliente”.

Prevemos una gran volatilidad en los próximos meses en el mercado español, pero también pensamos que las caídas de las últimas semanas han dejado a algunos valores con un precio muy atractivo.